Empieza por tus procesos, no por una lista de funciones
Antes de elegir una plataforma, conviene mapear qué necesita ordenar tu iglesia: miembros, visitantes, asistencia, grupos o células, consolidación, escuelas, formularios y reportes. Esa lectura evita comprar una herramienta que se ve completa, pero no encaja con la operación pastoral diaria.

